Adhesión
a la Unión Europea: Croacia avanza y Turquía
se estanca
El último informe entregado por la
Comisión dio cuenta del actual contexto
en el cual se encuentran los diversos
procesos integracionistas del bloque europeo.
Lo más destacable es el notable avance
de Croacia, mientras Turquía y Macedonia
siguen sumando más dificultades que facilidades
en su intento de adhesión a la UE. Así
las cosas, todo parece indicar que de
aquí al 2010 el número de integrantes
de la Unión Europea pasará de 27 a 28.
Raimundo Gregoire Delaunoy
29 de diciembre, 2008
En octubre de 2005, Turquía y Croacia iniciaron,
oficialmente, las negociaciones de adhesión.
Posteriormente, en febrero de 2008, la Antigua
República Yugoslava de Macedonia alcanzaría
el mismo status de turcos y croatas. Así
las cosas, estos tres estados se convertirían
en los principales candidatos –en estos
momentos- que pugnan por ingresar a la Unión
Europea (UE). Obviamente, cada uno de estos
países tiene una historia distinta con la
UE y eso se refleja en los distintos procesos
que han tenido.
Mientras Turquía lleva cerca de 50 años
en pos de su sueño europeo, Croacia y ARY
Macedonia son nacientes repúblicas y por
ello se entiende que su peregrinar europeo
es apenas incipiente. Sin embargo, estas
notables diferencias no se hacen tan evidentes
a la hora de analizar el camino de la ampliación
de la Unión Europea. Puede sonar paradójico
–para alguien que no conozca mucho el tema-,
pero el sentido común hace pensar que el
próximo estado miembro del principal bloque
europeo no será Turquía, sino que Croacia.
Cuesta entenderlo, pero esa es la realidad
del momento.
Es por eso que el informe anual entregado
por la Comisión -dirigido al Consejo y el
Parlamento Europeo- adquiere gran relevancia,
ya que permite establecer, a ciencia cierta,
hacia dónde va el asunto de las próximas
ampliaciones de la Unión Europea. Primero,
en relación a los estados que ya están en
las negociaciones de adhesión –Turquía,
Croacia y ARY Macedonia- y, segundo, tomando
en cuenta los potenciales candidatos como
Albania, Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Montenegro
y Serbia, todos pertenecientes a los Balcanes
Occidentales.
En este sentido, es importante consignar
que el informe anual acerca de la estrategia
de ampliación y los desafíos para 2008 –
2009 da cuentas de ciertos aspectos que
deben ser resaltados. Algo esencial es poner
énfasis en uno de los principales mandatos,
según el cual se necesita un consenso para
las ampliaciones. Esta orden o recomendación
hecha por la Comisión obviamente tiene una
directa relación con lo sucedido en el caso
de Turquía, país que no cuenta con el apoyo
de todos los integrantes de la Unión Europea.
Aún más, la Comisión aclara que se deben
llevar a cabo ciertas mejoras, dentro de
las cuales se incluye la necesidad de “cumplir
lo pactado”. Nuevamente, otra alusión al
caso turco y la negativa, por ejemplo, de
Francia y Alemania al ingreso de Turquía
en el seno del bloque europeo. En paralelo,
el informe pide “condicionalidad justa y
rigurosa”, además de una “mejor comunicación
con el público” y la “capacidad de integrar
nuevos miembros”. Por último, se pone de
manifiesto que el imperio de la ley y el
buen gobierno son “esenciales para ingresar
a la UE” y que salvo Turquía, Croacia y
ARY Macedonia, los “demás estados serán
candidatos cuando lo demuestren”.
Turquía o una ampliación que complica
Tras ciertos acontecimientos
ocurridos en el último año, el gobierno
turco se ha convertido en un activo y relevante
participante de la política internacional.
Sabiendo que el actuar en las relaciones
exteriores es un factor determinante en
su entrada a la Unión Europea, Turquía ha
recuperado su liderazgo regional. Si anteriormente
se le conocía por ser la segunda mayor potencia
militar de la OTAN (sólo superada por Estados
Unidos), ahora puede jactarse de tener un
rol bastante más benigno y alentador.
A diferencia de otros momentos,
el gobierno turco ha tomado conciencia de
sus responsabilidades como eje de conexión
entre Europa y Medio Oriente. Es así que
Turquía ha tenido una creciente y relevante
participación en el proceso de paz de dicha
zona. Trabajando en pos de una reconciliación
y un entendimiento entre la Autoridad Nacional
Palestina e Israel, el gobierno turco no
ha cesado en sus intentos de mostrarle al
mundo que Turquía siempre busca la armonía
regional. Por eso su intensa labor en el
acercamiento entre Siria e Israel, el cual
se ha producido gracias a la mediación del
gobierno turco. Pero su política exterior
no sólo ha estado destinada a Medio Oriente,
ya que Turquía tuvo un relevante rol en
el último conflicto entre Georgia y Rusia,
originado en Osetia del Sur. Por último,
y en algo que puede y debiera traer positivas
consecuencias en su proceso de adhesión
a la Unión Europea, el presidente de Turquía,
Abdullah Gül viajó, en septiembre pasado,
a la vecina Armenia. Este hecho no pasó
desapercibido, ya que Gül se convirtió en
el primer mandatario turco en visitar Armenia,
país con el cual Turquía mantiene un antiguo
conflicto por el genocidio armenio ocurrido
a comienzos de siglo veinte.
Siguiendo con el aspecto
internacional, Turquía ha consolidado su
importancia estratégica debido a su posición
geopolítica, algo que también tiene una
directa relación con el tema energético
y, en particular, con el proyecto del gasoducto
Nabucco, que permitiría a Europa abastecerse
de gas, pero sin depender de Rusia.
En definitiva, el activo
e inteligente accionar de Turquía en la
política exterior le ha significado establecerse
como un estado capaz de prevenir y resolver
conflictos, lo cual ha fortalecido aún más
su robusta imagen de potencia regional.
Quizás la única gran deuda sea el tema kurdo,
pero es algo que poco a poco comienza a
entregar señales positivas. La última de
ellas fue la confirmación de la creación
de un canal de televisión kurdo que será
transmitido por la señal turca.
En cuanto a los aspectos
internos, Turquía logró salir adelante de
un duro 2008, en el cual hubo tensión política.
Claro, porque el Procurador General intentó
dejar fuera de acción al Partido de la Justicia
y el Desarrollo (AKP), del cual son militantes
el presidente, Abdullah Gül, y el primer
ministro, Reccep Tayip Erdogan. Además,
el Tribunal Constitucional revocó la medida
del libre uso del velo en las universidades,
algo que generó disconformidad en el AKP,
que siempre recibe acusaciones de no respetar
el laicismo. Afortunadamente, el gobierno
turco supo manejar bien aquel momento de
tensiones y así evitó lo que pudo ser una
crisis política y social de peso.
Se han producido avances
en la libertad de expresión y, de hecho,
se hizo una enmienda al famoso artículo
301º del Código Penal. De todas formas,
aún falta mucho camino por andar en lo relativo
a este ítem, ya que el ejercicio del periodismo,
sólo por dar un ejemplo, sigue siendo una
tarea bastante difícil, por las barreras
y la censura existentes. También se destacaron
los esfuerzos y progresos en los derechos
de las comunidades no musulmanas. Por contrapartida,
se debe seguir fortaleciendo la institucionalidad
democrática, hay que trabajar en los Derechos
Humanos y se debe mantener el tranco modernizador
del estado. Además, los derechos de la mujer
y una mayor reglamentación de los partidos
políticos se han convertido en dos puntos
que necesitan atención especial.
Finalmente, la economía
turca ha mantenido cierta estabilidad macroeconómica,
aunque con un crecimiento a una tasa menor.
El sector banquero de Turquía no se ha visto
seriamente afectado por la crisis mundial,
pero el financiamiento externo de la economía
turca aumenta la vulnerabilidad ante los
sucesos internacionales. Se ha comprobado
que Turquía posee una economía de mercado
en los términos expuestos por los Criterios
de Copenhague y debería estar en condiciones
de competir al interior de la Unión Europea
en un mediano plazo.
En conclusión, Turquía
sigue mostrando avances e importantes progresos
en su objetivo de ingresar a la Unión Europea.
Sin embargo, el proceso de adhesión está
lejos de acercarse a la etapa final, ya
que sólo ocho de los 35 capítulos han sido
abiertos y algunos temas de gran peso siguen
sin poder resolverse. Los Derechos Humanos,
la libertad de expresión, la resolución
de conflictos con países como Chipre y Armenia
y la cuestión kurda siguen siendo grandes
barreras y por ello parece imposible una
adhesión de Turquía en el corto e incluso
en el mediano plazo. Eso, sin siquiera contar
el rechazo de Nicolas Sarkozy y Angela Merkel
a la integración de Turquía en el bloque
europeo.
Ampliación en los
Balcanes Occidentales
Tras la independencia de Kosovo, se pensó
que esta región podría verse afectada, no
sólo en lo geopolítico, sino que también
en otros aspectos como, justamente, el proceso
de integración en la Unión Europea. Como
ya es sabido, Eslovenia es la única república
de la Antigua Yugoslavia que ha sido aceptada
en la UE. Esto último siempre ha sido un
espejo para los demás estados de la zona,
quienes ven los positivos efectos que ha
generado esta adhesión al pueblo esloveno.
Ahora, es cierto que los euroescépticos
ponen especial atención a temas como la
pérdida de identidad, la falta de una regulación
justa en el conflicto balcánico y, ahora
último, un nuevo orden tras el surgimiento
de Kosovo independiente. Sin embargo, los
países de los Balcanes Occidentales mantienen
su postura de acercamiento al principal
bloque europeo.
De todas formas, el camino se torna cuesta
arriba, ya que, según el Informe de la Comisión,
todavía existen carencias que hacen imposible
un mayor avance en el proceso de adhesión
de estados como Albania, Bosnia-Herzegovina,
Kosovo, Montenegro y Serbia. La consolidación
de las instituciones, la construcción de
un verdadero estado y el buen gobierno siguen
siendo una deuda de la mayoría de estos
países. A ellos se suman las deficiencias
en seguridad, estabilidad y prosperidad
de los pueblos. Por si fuera poco, el diálogo
político debe ser reforzado (especialmente
en asuntos étnicos), mientras que los asuntos
de vecindad y fronteras deben ser resueltos
en su totalidad.
Las políticas sociales y de empleo aún son
insuficientes, lo cual se suma a temas económicos
como la inflación, el déficit fiscal y el
desempleo. También, se debe llevar a cabo
un reforzamiento del imperio de la ley,
al mismo tiempo que la lucha contra la corrupción
y el crimen organizado debe ser erradicado,
algo que hasta el momento no se ha podido
lograr. Por último, el Informe Anual 2008
de la Comisión estableció que los desafíos
macroeconómicos para la región han aumentado,
algo que se intensificará durante 2009,
debido a la crisis financiera y económica
mundial.
A continuación, un breve resumen de la situación
de los países balcánicos:
Albania 
El país ha mostrado ciertos
progresos en algunas reformas políticas
claves, pero el imperio de la ley y el correcto
funcionamiento de la instituciones del estado
siguen siendo los principales desafíos.
Lo mismo ocurre con la administración y
la capacidad de reforzamiento, que todavía
no están a la altura de los cánones establecidos
por la Unión Europea.
ARY Macedonia

El gobierno macedonio ha
mostrado avances en la reforma judicial
y policial, pero algo más importante aún
es que ha cumplido con los requisitos delineados
por el Acuerdo de Estabilidad y Asociación.
Sin embargo, la últimas elecciones parlamentarias
estuvieron afectadas por irregularidades
y violentos incidentes. Además, falta consolidar
un diálogo político constructivo y una acción
determinada en miras a la implementación
total de reformas de acuerdo a los requerimientos
de una posible negociación para la adhesión.
Bosnia-Herzegovina 
El consenso en reformas
prioritarias sigue siendo el principal déficit.
También existen problemas en torno al Acuerdo
de Paz Dayton-Paris, ya que ciertos elementos
constitucionales establecidos por este arreglo
han sido puestos en duda por líderes claves.
Algunas reformas relacionadas con el proceso
de adhesión a la Unión Europea se han estancado.
Croacia 
Las negociaciones para
la adhesión han entrado en la fase final,
lo cual ha permitido demostrar a la región
que la posibilidad de ser miembro de la
Unión Europea es una realidad, pero que
requiere de muchos esfuerzos y, lo principal,
del cumplimiento de los requisitos esenciales.
Si todo se desarrolla con normalidad, Croacia
debiese ingresar al bloque europeo a fines
de 2009 o durante el primer semestre de
2010.
Kosovo 
22 de los 27 estados miembros
de la Unión Europea han reconocido a la
república kosovar, lo cual debiese facilitar
el accionar de la misión EULEX. Según el
Informe Anual 2008 de la Comisión, la situación
de Kosovo es "sui generis" y no
se puede considerar como un precedente para
otras hipotéticas independencias de facto.
Otro punto importante tiene que ver con
la Constitución Política de Kosovo, ya que
según el reporte elaborado por la Comisión,
la ley fundamental kosovar está en línea
con los estándares europeos. En paralelo,
se destaca el trabajo realizado en legislación
clave, aunque todavía quedan tareas pendientes
como la consolidación de las instituciones
estatales, el reforzamiento del imperio
de la ley y el diálogo y reconciliación
entre las diversas comunidades.
Montenegro 
Se han llevado a cabo importantes
reformas políticas y la implementación de
un acuerdo interino avanza en todos sus
aspectos. De todas formas, se necesitan
más cambios en la reforma judicial y una
mayor fuerza del imperio de la ley. Por
último, la capacidad de reforzamiento y
la administración deben mejorar.
Serbia 
El gobierno serbio ha confirmado
su compromiso a cooperar con el Tribunal
Criminal Internacional para la Antigua Yugoslavia
(ICTY) y esto ha quedado demostrado con
el arresto de Radovan Karadzic, uno de los
criminales de guerra más buscados y que
estaba prófugo desde 1996. Sin embargo,
aunque se trata de un gran paso hacia adelante,
aún falta mucho por realizar en el tema
de los crímenes de guerra y las limpiezas
étnicas ocurridas antes y durante la Guerra
de la ex-Yugoslavia. Serbia ha mostrado
capacidad administrativa para tener progresos
en pos de ingresar a la Unión Europea, pero
en los últimos años el ritmo de las reformas
se estancó. Todavía hace falta una reforma
judicial y una mayor lucha contra la corrupción,
especialmente en el ámbito de la prevención.
Unión Europea de
28 estados, lo más lógico de aquí al mediano
plazo
Tomando en consideración
el contexto actual, lo establecido en el
Informe Anual 2008 y la evidencia histórica
de los procesos de adhesión a la UE, todo
hace pensar que salvo Croacia, ninguno de
los otros países debería ingresar al bloque
europeo, al menos de aquí al 2015.
Nadie tiene una bola de
cristal que permita asegurar hechos, pero
sí se puede establecer que Croacia, tal
cual lo indica el reporte elaborado por
la Comisión, está en la fase final de este
camino de integración. Por contrapartida,
Turquía sigue entrampado entre sus problemas
y la reticencia de ciertos estados emblemáticos
como Alemania y Francia. Con apenas ocho
de los 35 capítulos abiertos, el ritmo de
las negociaciones es demasiado lento y,
peor aún, nada hace presagiar que esta velocidad
vaya a aumentar. En cuanto a la Antigua
República Yugoslava de Macedonia, ésta se
encuentra recién en las primeras etapas
del proceso de adhesión. En este sentido,
deberá trabajar bastante, especialmente
en lo que respecta a la institucionalidad
y seguridad democrática.
Por último, da la impresión
que Albania llegará a ser candidato a la
ampliación en el corto plazo, pues ha evidenciado
importantes avances. Lo mismo para Bosnia-Herzegovina
y, en menor medida, Serbia y Montenegro.
Casa aparte es el de Kosovo, que recién
está intentando consolidarse como estado
independiente.