AMBIENTE
ELECTORAL. LA TENSIÓN GOLPEA LA CONCIENCIA
CIUDADANA
Las elecciones autonómicas y locales
pueden están englobadas en esta legislatura
como tensas, extraordinarias y peligrosas.
Tensas por los discursos arrojadizos que
se han lanzado los diversos líderes, extraordinarias
por los acontecimientos sucedidos que
jamás se dieron en el país y peligrosas
por las cesiones sesgadas que en algunas
regiones se han concedido a grupos políticos
de reciente creación y dudosa procedencia.
El día a día de un español pasa por encima
de todo eso. Sus principales preocupaciones
son tener una vivienda digna, poder pagar
dicha hipoteca y llegar a fin de mes con
algunos ahorros. En España apenas hay
paro, un problema que fue prioritario
hace 20 años, la economía nacional es
aún óptima, pero el español de a pie ha
de tirar de un duro carro para poder atender
al nivel de vida que existe en el país,
acrecentado con la entrada en el mercado
del Euro.
Ni de economía, educación o sanidad,
se habló en las pasadas elecciones municipales
y autonómicas. Sólo hubo un debate: ETA,
en toda su extensión. Hasta en los mítines
políticos de líderes locales, cualquier
partido político atacaba a su adversario
con ETA, la plaza no se había arreglado
y faltaban escuelas infantiles, pero se
hablaba de ETA. Pueblos minúsculos, capitales
de provincia, regiones, era indiferente,
el que aspiraba a alzar el bastón de mando
del pueblo, ciudad o autonomía, hablaba
del terrorismo como arma arrojadiza, haciendo
de éste tema única y principal preocupación
del votante que tras escuchar al líder
sólo sentía una cosa: crispación y rencor
hacia el contrario y ninguna solución
o explicación sobre sus temas diarios.
LA ABSTENCIÓN,
PROTAGONISTA
Muchos han sido los analistas que han
lanzado una pregunta al aire ¿Por qué
hay en España tanta abstención? 12.773.269
personas decidieron hacer cualquier otra
cosa antes que ir a votar. No es por irresponsabilidad,
sino más bien por desidia. En estos últimos
años el sentimiento de la población menos
arraigada a la política, es que da igual
quien gobierne.
Uno de los motivos que generan dicho
sentimiento son los casos de corrupción
que están viendo la luz a través del urbanismo,
véase Marbella, Seseña, Mallorca, Alhaurín,
entre otros muchos, que convierten a los
políticos bajo la mirada de los ciudadanos,
en personas sin ética, ni moral y por
lo tanto desmerecedores de su esfuerzo
para acudir a las urnas.
Otro de los motivos serían las promesas
incumplidas. Proyectos, programas, acuerdos,
que se quedan en un cajón en cuanto se
ganan las elecciones, existiendo casos
de municipios donde apenas se ha hecho
un 10% del programa electoral del partido
electo.
Y el último por qué sería la falta de
motivación ciudadana. La política ha dejado
de ser un arte del convencimiento y la
exaltación de ideas, para convertirse
en un sin sentido de frases reiterativas,
de personas sin gancho ni carisma, que
no generan con sus discursos sentimiento
alguno.
LOS GOBIERNOS
LOS ESTABLECE LA MINORIA
Tras las elecciones del 27 de mayo el
mapa político quedó más fraccionado que
nunca:
Alcaldes de PSOE 2.328, del PP 2.880,
de IU 58 y de grupos nacionalistas CIU
337 (catalán), Ezquerra-AM 104 (vasco),
EAJ-PNV 91 (vasco), por citar algunas
representaciones minoritarias.
España está totalmente dividida con un
34,83% de votos para el PSOE y 34,29%
para el PP. El 30.88 % restante se lo
disputan partidos minoritarios que salpican
el país y que sirven de llave para cambiar
las siglas de cualquier gobierno.
Actualmente se ha abierto un debate sobre
reformar la ley electoral, debido a que
dos partidos sin la mayoría pueden unirse
para arrebatarle el poder al partido que
más votos ha obtenido pero que carece
de los suficientes apoyos para la mayoría.
Así pues no gobierna quien más votos tiene,
gobierna quien pacta y cede competencias.
(Otro motivo para quedarse en casa de
quienes dudan sobre participar con su
voto en las elecciones).
Siguiendo el hilo de lo extraordinario,
el caso lo tenemos en el País Vasco. El
partido ANV fue ilegalizado en la mitad
de los municipios donde se presentó, por
tener dentro de su lista electoral personas
afines, supuestamente, a la banda terrorista
ETA. La otra mitad, incomprensiblemente
no ha sido ilegalizada por el tribunal
(para saber el por qué de esta incongruencia,
habrá que profundizar en las negociaciones
confirmadas que ha mantenido el PSOE con
ETA en estos últimos años) . Con los ediles
que ha obtenido ANV están en disposición
de formar gobierno en muchos municipios.
Otro caso es el de Nafarroa Bai en Navarra.
UPN (Unión del Pueblo Navarro) cercano
a ideales populares, no consiguió la mayorñia
absoluta para gobernar la región y descarta
hacer dicho pacto con un partido cercano
a la izquierda abertzale. Este pacto sí
se centra en las conversaciones con el
PSOE. Dentro de esto habría que hacer
un análisis más extenso y profundo, pero
siguiendo el esquema del proceso electoral
toca decir que el pequeño se come al grande,
en éste y en muchos otros casos. IU, por
poner otro ejemplo que se extiende en
todo el panorama político español, con
apenas 3 concejales está presionando al
PSOE para que de la mayoría absoluta que
consigan con su pacto saquen el mayor
beneficio, sin conformarse con concejalías
que atiendan a lo social, sino ansiando
otras como el urbanismo.
El último capítulo que actualmente está
en la palestra es el caso del municipio
de Lizarra. Con apenas 600 habitantes
ha estado gobernada casi toda la vida
por la izquierda abertzale, sin embargo
tras ser ilegalizada Batasuna-HB- EH,
la alcaldía pasó al PNV con Joseba Egibar
a la cabeza. Ahora han tomado el gobierno
el PP y los incidentes no se han hecho
esperar. Agresiones, insultos y presencia
policial constante, son el día a día de
la nueva alcaldesa Regina Otaloa, que
apenas pudo jurar la constitución por
los gritos e injurias que la propinaban
dentro del plenario. Y esto es una pequeña
muestra de lo que pasa en muchas otras
localidades, donde el PP y el PSOE tienen
que llevar escolta por estar en la diana
de ETA.
LOCALES,
ANTESALA DE LAS GENERALES
Los motores no se han parado desde las
pasadas elecciones generales. El nivel
de acusación política de forma recíproca
ha sido constante durante estos últimos
4 años, también debido por las decisiones
que el Presidente de España, José Luis
Rodríguez Zapatero, ha ido tomando a lo
largo de toda la legislatura. Remover
la memoria histórica de la guerra civil,
el estatuto catalán, el conflicto del
trasvase del agua y el terrorismo, han
sido temas fundamentales en este periodo.
Pero sobretodo las negociaciones que ha
mantenido el gobierno socialista con la
banda armada ha sido el asunto que más
ampollas ha levantado, no sólo en su propio
partido, con algunas voces que han lanzado
su desacuerdo, sino en el grupo principal
de oposición y la sociedad, como por ejemplo,
las víctimas de los asesinos.
Ahora comienza la etapa más escabrosa
de todas, saldrán informaciones que no
dejarán indiferentes y el debate del Estado
de la Nación es el pistoletazo de salida
para unos comicios que aún no se sabe
si serán en octubre o en la próxima primavera.
El ciudadano tienen la palabra siempre,
pero actualmente el derecho de elección
está coaccionado a falta de buenas opciones,
argumentos y soluciones.
En España falta un líder que mueva las
conciencias con ideas brillantes y con
proyectos firmes, serios y sensatos.
De momento no existe, falta carisma en
la política española