Archivo de etiquetas | "Gaza"

Reconocimiento oficial al estado de Palestina, ¿un momento único?

Etiquetas: , , , ,

Reconocimiento oficial al estado de Palestina, ¿un momento único?

Fecha 14/10/2014 por Raimundo Gregoire Delaunoy

Durante 2014 se han vivido diversos hechos, los cuales han generado que, como ya es habitual, el conflicto palestino-israelí se mantenga en la primera plana de los medios y, lo más importante, de los debates políticos y académicos.

Raimundo Gregoire Delaunoy | 14 de octubre, 2014

Majdi Fathi / APA

Majdi Fathi / APA

Al respecto, se pueden mencionar, entre otros hitos del presente año, la última ofensiva militar de Israel (como siempre, abusiva, descontrolada y con muchas muertes), la reciente e inédita reunión del Gobierno de Unidad Palestino en Gaza y dos propuestas, formuladas en países europeos, que buscan el reconocimiento de Palestina como un estado.

En relación a esto último, se trata de las declaraciones del primer ministro de Suecia, Stefan Löfven, quien dijo que el nuevo gobierno sueco intentará reconocer a Palestina a través de un proyecto que no necesitaría la aprobación del Parlamento, pero sí el aval del Consejo de Ministros. Junto a eso, se suma la reciente votación (simbólica, pues no es vinculante) por parte de la Cámara de los Comunes del Reino Unido, la cual votó a favor de reconocer a Palestina por 274 votos contra 12 (en total, 650 miembros).

Y aunque se trate de dos iniciativas que, por ahora, no han llevado a algún reconocimiento oficial, ya es una presión para Europa Occidental, región que, hasta hoy, está en deuda con Palestina. Claro, pues apenas 15 países europeos reconocen a Palestina y ninguno de ellos es una potencia y, la mayoría, se encuentra en Europa Oriental.

Al respecto, cabe destacar ciertos datos estadísticos. Según informaciones oficiales (y confiables y verificables), 134 países reconocen a Palestina, es decir, el 69,43% de los miembros de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Con excepciones, África, Sudamérica, Centroamérica, el Caribe y Asia, además de Europa Oriental, se han convertido en grandes avales de la propuesta palestina, o sea, saldar una histórica deuda y darle a Palestina la categoría de un estado como todos los demás.

Cuando se analizan diversos conflictos territoriales (todavía abiertos o activos), cuesta encontrar uno que tenga un apoyo tan masivo como en el caso de Palestina. Es así que las potencias, especialmente las occidentales (y otras como Australia) se den cuenta que es momento de negociar por la paz en Palestina y, por qué no, en Medio Oriente. En medio del caos actual, la pavimentación de un camino que vaya en dirección al reconocimiento oficial de Palestina –al mismo nivel que el de Israel- no sólo será un bálsamo para la conflictiva zona en cuestión, sino que además planteará derechos y obligaciones por ambas partes.

Así como Israel (y sus aliados, entre ellos Europa Occidental y Estados Unidos) deberá asumir y respetar la creación del estado palestino, Palestina (y los más fuertes detractores de Israel) tendrán que demostrar, con actos concretos, que el reconocimiento a la existencia de Israel tiene que ser una realidad cotidiana y, al respecto, será esencial que las posturas radicales sean desterradas.  Junto a eso, también surgirá la misión de comenzar a resolver las diversas variables del conflicto actual, que van más allá de Palestina e Israel y de luchas fronterizas (entre ellas el avance del Estado Islámic, la situación de los kurdos y la guerra en Siria).

Es así que, tal cual como ocurrió en la década de 1990, quizás estemos frente a un momento histórico, en el cual Europa pueda producir un vuelco y reparar una injusticia que se ha mantenido durante décadas. Las muertes de inocentes no pueden seguir siendo el precio de no querer reconocer a un país que cumple con todos los requisitos para ser un estado con pleno derecho y, en tal condición, tener las mismas capacidades de los demás. Esto último, además, permitirá que la solución del conflicto palestino-israelí se pueda retomar entre partes iguales. Algo esencial a la hora de resolver problemas.
Raimundo Gregoire Delaunoy
raimundo.gregoire@periodismointernacional.cl
@Ratopado

 

 

Comentarios (0)

gaza1

Etiquetas: , , , ,

Gaza, una historia de violencia

Fecha 3/01/2008 por Nicole Saffie Guevara

“Es la locura aquí”, me dijo por Facebook un joven palestino que vive en Belén. Aunque distante a 86 kilómetros, en Cisjordania se respira un clima tenso debido a los ataques en Gaza. Esa estrecha franja de tierra, de apenas 360 kilómetros cuadrados, es el lugar más densamente poblado del planeta. Allí, su millón y medio de habitantes trata de sobrevivir en medio de la destrucción, el hambre y el miedo.

Nicole Saffie Guevara | 3 de enero, 2008

Majdi Fathi / APA

Majdi Fathi / APA

Claro que la historia de violencia que afronta este territorio no se acota al actual ataque israelí, sino que se remonta a varias décadas atrás. Con la creación del Estado de Israel en 1948, Gaza y Cisjordania se transformaron en los últimos retazos que quedaron de la Palestina histórica, donde se establecieron miles de refugiados, quienes huyeron de la violencia o fueron expulsados de sus hogares por el ejército israelí.

Casi dos décadas más tarde, en la Guerra de los Seis días de 1967, Israel cruzó la llamada “línea verde” o frontera con Gaza y Cisjordania, tomando posesión de ambos territorios. Sólo con los Acuerdos de Oslo, a principios de los noventa, se creó la Autoridad Nacional Palestina, entidad que estaría a cargo de ambas zonas. Sin embargo, en la práctica se trataba de un control bastante limitado, acotado sólo a un cuerpo policial y al poder administrativo. Las fronteras, la fuerza militar y el espacio aéreo y marítimo, permanecían en manos israelíes.

Con el fracaso de Oslo, debido a una serie de incumplimientos en la implementación del acuerdo, sobrevivino la frustración del pueblo palestino. Y con ella, la segunda Intifada o levantamiento popular en el año 2000 (la primera fue en 1987), a raíz de la provocativa visita del entonces líder del partido conservador Likud, Ariel Sharon.

Durante los años de Intifada, la violencia del ejército israelí se hizo sentir sobre la población civil palestina. Proliferaron los check points o puestos de control, que restrigen la libre circulación por el territorio, impidiendo a las personas acudir a sus trabajos, colegios, universidades, visitar a sus parientes e incluso ir al hospital; también fueron cada vez más frecuentes los toques de queda, los embargos de alimentos y comenzó la construcción del muro, aislando a cientos de poblados entre sí y expropiando tierra en forma arbitraria.

Gaza entonces sufrió múltiples ataques, como la destrucción de su puerto y aeropuerto, viviendas y una serie de edificios públicos. A ello se sumó un conjunto de medidas que sólo hacían más insufrible la vida cotidiana, como fue la prohibición de acercarse a la playa. Con varios kilómetros de costa, la gente no podía pescar para aliviar la pobreza de más de 60%, y los niños ni siquiera podían poner un pie en la arena, pese a que el hacinamiento se hace cada vez más insoportable.

La situación pareció aliviarse un tanto en 2005, con el desalojo de los asentamientos judíos y sus 6.900 colonos que vivían en Gaza. Entonces resurgieron las esperanzas en la población de por fin vivir en paz. Sin embargo, la ilusión no duró mucho. Las cosas cambiaron completamente en 2006, con la llegada al poder de Harakat al-Muqáwama al-Islamiya, más conocido como Hamas.

El Movimiento de Resistencia Islámico es una organización nacionalista islamista sunní, que tiene como objetivo el establecimiento de un estado islámico en la región histórica de Palestina (la que comprende el Estado de Israel, Cisjordania y la Franja de Gaza) con capital en Jerusalén. Gracias a su extendida red de ayuda social -que incluye desde hospitales y escuelas hasta actividades culturales-, Hamas logró imponerse al debilitado Al Fatah, el partido liderado por Yasser Arafat, acusado de corrupción.

Entonces, Israel anunció a los cuatro vientos que no estaba dispuesto a negociar con Hamas, por no considerarlo como un actor válido, lo que terminó por liquidar a la ya moribunda Hoja de Ruta -la iniciativa de paz de Naciones Unidas, Unión Europea, Rusia y Estados Unidos. Luego, las luchas internas por el poder no se hicieron esperar. Ante la negativa del movimiento islámico de formar un gobierno de unidad nacional, en la práctica se crearon dos gobiernos palestinos: uno de Al Fatah en Cisjordania, liderado por Abu Mazen, y el otro de Hamás en Gaza, con Ismail Haniya a la cabeza.

Ante esto, la estrategia de Israel fue aislar completamente a Gaza. Nadie puede entrar ni salir del territorio. Esto no sólo es válido para las personas, sino también para alimentos, materiales de construcción, medicamentos, insumos y toda clase de elementos necesarios para la vida diaria. Con los check points cerrados para cruzar a Israel y la frontera con Egipto clausurada, proliferaron los túneles secretos hacia el vecino árabe. Por allí se dice que no sólo pasan armas para Hamas, sino una serie de productos que se venden en el mercado negro, hciendo un poco más soportable la vida de la población.

Ésta es la situación en que se encontraba Gaza al momento del bombardeo israelí. Israel alega que Hamas transgredió la tregua de paz lanzando cohetes kassam, y con ello, amenazando la seguridad de la población cercana a la frontera. La respuesta fue aplastante: una lluvia de misiles cayó sobre Gaza, destruyendo no sólo bases militares, sino también viviendas, universidades y edificios públicos.

Sin embargo, la razón de fondo va mucho más allá de proteger a la población. Lo que busca Israel es sacar a Hamas del poder, un grupo que desde el principio ha sido visto como una amenaza para la estabilidad del Estado. Y para lograrlo, el Gobierno israelí está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias. Así lo demuestra el llamado a filas a 6.500 reservistas del Ejército y las declaraciones de los altos mandos de que éste es sólo el comienzo.

Por supuesto que Israel no está solo. Como es de costumbre, cuenta con el apoyo de Estados Unidos. Pese a que el nuevo Presidente, Barack Obama, no ha hecho ninguna declaración pública ante los recientes ataques de Israel, es conocida la postura de Hillary Clinton, su próxima secretaria de Estado, de respaldar las acciones de Israel y de negarse a negociar con Hamas si éste no reconoce a Israel y no abandona la violencia.

Mientras, más de quinientos palestinos inocentes ya han muerto. Y la cifra sigue aumentando cada día. ¿Quién protege a estas personas, cuyo único “pecado” es tratar de sobrevivir? Porque eso es lo que más impresiona de los palestinos: no importa cuántos ataques reciban, cuántos check points cierren sus caminos, cuántos toques de queda limiten su vida cotidiana… ellos siguen ahí, resistiendo, intentando resguardar lo único que les queda: su tierra.

Nicole Saffie Guevara
Periodista y Magíster en Relaciones Internacionales

Comentarios (0)

Los desafíos del Covid-19

En diciembre de 2019 comenzaba uno de los momentos más complicados del siglo XXI. Mientras el mundo seguía con su cotidianeidad, China se esforzaba para ocultar el avance de una nueva gripe, pero que, a diferencia de otras, parecía ser demasiado contagiosa y letal.

[…] Seguir leyendo

Encuestas

La integración político-social africana es:

View Results

Cargando ... Cargando ...

Podcast